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Auto-conocimiento
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¿Te conoces?
Sí, me conozco por dentro y se lo que soy y lo que puedo llegar a ser.
¿Sabes qué
recursos tienes?
Sí, porque tengo habilidades propias de mí como la carisma, la
motivación y el liderazgo que lo herede de mi padre.
¿Eres
consciente de tus puntos fuertes y tus áreas de mejora?
Sí, porque soy responsable, soy obediente a mi familia, y alegre. Pero,
cuando me amargo suelo herir a personas que más quiero, también tengo que
mejorar en mi carácter, saber ser más comprensivo y ser más detallista con
una persona.
¿Cuáles son
tus limitaciones?
Que no me atrevo a dar el siguiente paso, pero ya me di cuenta y tengo
que asumir el reto más importante en lo emocional y tengo que demostrarle que
estoy decidido y hacer las cosas bien.
¿Qué haces
para vencer tus limitaciones?
Lo que hago es no perderle el rastro, a seguir demostrando que estoy
listo para empezar algo serio, seguir aprendiendo y no metiéndome en
problemas. Tomando con madurez mi vida y ya no cometer errores.
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Autoestima
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¿Te quieres?
Sí, porque si no puedo quererme a mí mismo, no estaré listo para
quererla con todas mis fuerzas a esa mujer, a mi familia y a mis amigos.
¿Te aceptas?
Si, tal como soy, con mis facciones en mi rostro porque eso me hace
único y especial.
¿Te valoras?
Sí, me valoro porque se lo que puedo aportar a esta sociedad, como
persona y como buen líder.
¿Te das permiso
para equivocarte?
Sí, porque de ahí aprendí a saber valorar a la que tengo, a la mujer
que tengo a mi lado, a asumir mis errores, a pedirle perdón, a no ser como
antes, sino a seguir mejorando porque me espera un buen futuro por delante.
¿Te respetas?
Sí, me respeto porque evito dañar mi cuerpo, evitó meterme problemas o
que dañen mi imagen, y si me respeto a mí mismo, los demás me respetaran también.
¿Eres honesto
contigo mismo y con los demás?
Sí, porque la mentira no lleva a nada bueno, es mejor decir las cosas
como son, aunque duela pero es la verdad, que vivir en falsedad, más cuando
se trata de expresarle lo que siento por ella y con sinceridad.
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Autonomía
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¿Tienes una
escala de prioridades?
Sí, porque ya trace mis objetivos, ya se lo que quiero lograr y como
haré para alcanzarlos.
¿Tienes un criterio y unos objetivos
propios?
Sí, ser un gran
administrador con valores y principios. Devolverle toda la confianza
depositada en mi a mis padres.
¿Toma tus
propias decisiones?
Sí, porque desde el momento que decidí proyectarme en el futuro, tuve
que aprender a ser dependiente, a asumir mis responsabilidades y a
cumplirlas.
¿Te haces
responsable de tus actos?
Sí, porque yo tengo que asumir mis responsabilidades, no echar la culpa
a nadie, sino yo dar la cara y afrontar los problemas y no huir de ellos.
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Autogestión
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¿Cumples los que te propones tú mismo?
Si, la mayoría si lo cumplo, soy un hombre de reto que no baja los brazos
y hace lo posible hasta lograrlo.
¿Consigues gestionar tus emociones, tu tiempo y tus recursos?
Sí, porque hay un tiempo para todo, yo tengo que saber organizarme, cuando
acabe mis cosas y ahí recién poder dedicarme a ella.
¿Lo que dices tiene coherencia con lo que haces?
No, porque sucede imprevistos o inconvenientes, pero tengo que saber
actuar ante los problemas y evitar que malogren lo planificado.
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Auto-motivación
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¿Cuáles son
tus motivaciones personales?
Mi motivación es DIOS, mi familia que está conmigo en las buenas y en
las malas, la mujer que quiero en mi vida, y trato de ser mejor cada día, los
que creen en mí y ser un profesional.
¿Te
consigues motivar por ti mismo?
Si, cuando no haya nadie que me motive, yo me motivo, así aunque los
demás me minimicen yo no me intimido y de mi interior digo si se puede.
¿Vences tus
miedos y persistes en tu confianza y visión?
Sí, porque el miedo no nos deja ser libres, no nos deja ver hasta donde
podremos llegar y yo perdí el miedo a tener vergüenza de expresar mis
sentimientos por alguien o hablar en público, porque yo mismo tenía que
confiar en mí y descubrir mi potencial.
¿Eres
optimista y transmites buena actitud a los demás?
Sí, porque recién estoy empezando a dar mis primeros pasos en la
carrera universitaria y profesional, todavía no logro sacar mi título, pero
no pierdo las esperanzas que ese día llegara, donde un abrir y cerrar de
ojos, habré conseguido ser un profesional y que mis socios también cumplen
con sus sueños de hacer realidad sus metas.
Wilberth Josué
Trujillo Rojas, Administración, Mañana, 109 B
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sábado, 23 de septiembre de 2017
SEMANA 4 - LIDERAZGO
SEMANA 3 - AUTOESTIMA II
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DIMENSIONES DE LA AUTOESTIMA
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YO ME
VALORO PORQUE ACTUO DE LA SIGUIENTE MANERA.
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DIMENSIÓN FÍSICA Se refiere hecho de sentirse atractivo físicamente, saludable, sentirse vigoroso, evitar conductas que dañen el cuerpo. |
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DIMENSIÓN SOCIAL Incluye el sentimiento de sentirse aceptado o rechazado por los iguales y el sentimiento de pertenencia, es decir el sentirse parte de un grupo. También se relaciona con el hecho de sentirse capaz de enfrentar con éxito diferentes situaciones sociales |
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DIMENSIÓN ACADÉMICA La autopercepción de la capacidad para enfrentar con éxito las situaciones de estudio y específicamente a la capacidad de rendir bien y responder a las exigencias de los cursos. |
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DIMENSIÓN ÉTICA Sentirse una persona buena y confiable. También incluye atributos como sentirse responsable trabajador, colaborador, respetuoso(a). |
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DIMENSIÓN AFECTIVA Incluye el sentimiento de pertenencia a un grupo social y lo habilidoso que se considere la persona para hacer frente a las diferentes demandas sociales del medio, como relacionarse con los demás o solucionar los problemas. |
Wilberth Josué
Trujillo Rojas, administración, mañana, 109-B.
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domingo, 10 de septiembre de 2017
SEMANA 02- AUTOESTIMA
AUTOESTIMA
La autoestima como la constitución
del núcleo básico de la personalidad, exponiendo que la raíz de los problemas
de muchas personas es que se desprecian y se consideran seres sin valor e
indignos de ser amados. Resumiéndose el concepto de autoestima en que todo ser
humano, por el mero hecho de serlo, es digno del respeto incondicional de los
demás y de sí mismo, mereciéndose estimarse a sí mismo y que se le estime. Por
su parte, para el psicoterapeuta Nathaniel Branden, la autoestima se corresponde
con la experiencia y posibilidad de que podemos llevar una vida significativa y
cumplir sus exigencias, abarcando estas dos componentes: un sentimiento de
capacidad personal y un sentimiento de valía personal.
Por
lo tanto, la autoestima podemos definirla como la percepción evaluativa de
nosotros mismos, es decir, como nos valoramos en los diferentes aspectos de
nuestra vida. Es la capacidad de querernos, amarnos, respetarnos, aceptarnos y
valorarnos, que comprende un repertorio de comportamientos y actitudes, que
constituyen y sustentan la base de nuestra identidad personal, sirviendo como uno
de nuestros principales pilares de apoyo. Siendo la clave para comprendernos y
comprender a los demás.
EL YO INTEGRAL
El yo integral es la reunión de todas las partes del
ser, donde se tienen carga de energía que se manifiestan en las actividades y
en el vivir diario. Está constituido por el yo físico, el yo psíquico y el yo
social.
EL
YO FÍSICO:
Es
el organismo que necesita de atención y cuidados para poder desarrollar las
capacidades y convertirlas en habilidades. Significa también que es materia
viva que tiene vida, forma es temporal y espacial, donde la actitud toma cuerpo
y la forma de vestir constituye la apariencia que quiere representar y está
condicionada por su edad, su sexo, su estructura y acción.
EL YO PSÍQUICO:
Es la parte interna que se divide en tres: lo emotivo,
la mente y el espíritu.
Emotivo:
Está
compuesto por los momentos de ánimo, impresiones y emociones. Ejemplo de su evidencia
es la necesidad de ayudar y ser ayudado.
La mente:
Posee
todos las capacidades que se requieren para ser beneficioso; pero es inevitable
desarrollarlos y estar consecuente de ellos para poder operarlos efectivamente
Ejemplo: Para aprender y opinar sobre un tema es necesario informarse, estudiar,
analizar.
El
espíritu:
Es
el componente que examina el señalado de la existencia, la parte más interna y
dinámica, se descubre a través de lo que se quiere alcanzar y cómo quiere alcanzarse.
Ejemplo
de su demostración son los sentimientos que se perciben al oír un concierto,
ver un paisaje hermoso, poder ayudar a alguien
EL YO SOCIAL:
No vivimos solos en el mundo. Se disfruta más si nos llevamos
bien con los demás.
El yo social es indispensable para poder
desarrollarnos como ser útil a nosotros mismos y a la sociedad. Implica
relacionarnos con otros trabajar en equipo, satisfacer las necesidades de
familiares, amigos y pacientes, organizar los pensamientos y actuar con
calidad.
Concluimos
que es muy importante mantener un equilibrio en el "yo integral" ya
que si falla algunos de estos aspectos físico, psíquico, social hay patologías
y complicaciones en el ser humano.
WILBERTH JOSUÉ TRUJILLO ROJAS
,ADMINISTRACIÓN,MAÑANA, 109 B
SEMANA 01 - VALORES
NIVELES DE DESARROLLO MORAL
Nivel I: moral pre
convencional
En la inicial etapa del desarrollo moral, que según
Kohlberg suele perdurar hasta los nueve años, el individuo califica los eventos
según el modo en el que estos la afecten a este.
Primera etapa: el castigo y
la obediencia (heteronomía).
Se puede resaltar que en la primera etapa sobresale el egocentrismo,
porque no se examinan los intereses de los otros como diferentes a los
propios.
Lo prudente es la obediencia ciega a la norma, evitar
los castigos y no causar daños materiales a personas o cosas.
Segunda etapa: el propósito
y el intercambio
La
perspectiva característica de esta etapa es el individualismo definido. Se desatan
los intereses de la autoridad, los propios, y se reconoce que todos las personas
tienen haberes que pueden no acordar. De esto se concluye que lo justo es
relativo, ya que está ligado a los intereses personales, y que es necesario un intercambio con los
otros para conseguir que los propios intereses se satisfagan.
Lo razonable en esta fase es continuar la norma sólo
cuando favorece a alguien, actuar a favor de los intereses propios y dejar que
los demás lo hagan también.
Nivel II: moral
convencional.
El período
convencional suele ser la que detalla la ideología de los jóvenes y de muchos
adultos. En ella, se tiene en cuenta la existencia tanto de una serie de intereses individuales como de una sucesión de convenciones sociales acerca de lo que es bueno y lo que es malo que ayude a crear un "paraguas" ético colectivo.
Tercera etapa: expectativas,
relaciones y conformidad interpersonal (mutualidad).
La perspectiva de esta etapa, se fundamenta en ponerse
en el lugar del otro: es el punto de vista de la persona en relación con otras personas.
Se destacan los sentimientos, acuerdos y expectativas compartidas, pero no se
llega aún a una generalización del sistema.
Cuarta etapa: sistema social y conciencia (ley y orden).
El punto de vista desde el cual la persona practica su
moral se conoce en esta fase con el del sistema social que define los papeles característicos
y las reglas de conducta. Lo justo es cumplir los deberes que anticipadamente
se han admitido ante el grupo. Las leyes deben efectuarse, salvo cuando entran
en problemas con otros deberes sociales fundados. Además, se considera la
contribución a la sociedad, grupo o instituciones.
Nivel
III: moral post convencional o basada en principios.
Las medidas morales en este nivel tienen su comienzo en lo respectivo de principios, derechos y valores que pueden ser permitidos por todas los individuos que forman la sociedad, induciendo que ésta como una agrupación consignada a organizarse de un modo justo y beneficioso para todos sin excepción.
Las medidas morales en este nivel tienen su comienzo en lo respectivo de principios, derechos y valores que pueden ser permitidos por todas los individuos que forman la sociedad, induciendo que ésta como una agrupación consignada a organizarse de un modo justo y beneficioso para todos sin excepción.
Quinta etapa: derechos
previos y contrato social
En esta fase se parte de una perspectiva antecedente a
la de la sociedad: la de un individuo racional con valores y derechos
anteriores a cualquier pacto o vínculo social. Se integran las diferentes aspectos
personales mediante componentes formales de acuerdo, contrato, imparcialidad y
procedimiento legal. Se toman en consideración la perspectiva moral y la
jurídica, destacándose sus diferencias y encontrándose difícil conciliarlas.
Sexta etapa: principios
éticos universales (autonomía).
En esta última fase se consigue por fin una perspectiva
propiamente moral de la que se proceden los acuerdos sociales. Es el punto de
vista de la racionalidad, según el cual toda persona racional identificara el
imperativo categórico de tratar a las personas como lo que son, fines en sí
mismas, y no como medios para conseguir ninguna ventaja particular o social. Este
es el motivo de que se hable de autonomía moral en esta etapa.
WILBERTH JOSUÉ TRUJILLO ROJAS
, ADMINISTRACIÓN, MAÑANA, 109 B
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