domingo, 10 de septiembre de 2017

SEMANA 01 - VALORES


NIVELES DE DESARROLLO MORAL

Nivel I: moral pre convencional
En la inicial etapa del desarrollo moral, que según Kohlberg suele perdurar hasta los nueve años, el individuo califica los eventos según el modo en el que estos la afecten a este.
Primera etapa: el castigo y la obediencia (heteronomía).
Se puede resaltar que en la primera etapa sobresale el egocentrismo, porque no se examinan los intereses de los otros como diferentes a los propios. 
Lo prudente es la obediencia ciega a la norma, evitar los castigos y no causar daños materiales a personas o cosas.

Segunda etapa: el propósito y el intercambio
La perspectiva característica de esta etapa es el individualismo definido. Se desatan los intereses de la autoridad, los propios, y se reconoce que todos las personas tienen haberes que pueden no acordar. De esto se concluye que lo justo es relativo, ya que está ligado a los intereses personales, y que es necesario un intercambio con los otros para conseguir que los propios intereses se satisfagan.
Lo razonable en esta fase es continuar la norma sólo cuando favorece a alguien, actuar a favor de los intereses propios y dejar que los demás lo hagan también.
Nivel II: moral convencional.
El período convencional suele ser la que detalla la ideología de los jóvenes y de muchos adultos. En ella, se tiene en cuenta la existencia tanto de una serie de intereses individuales como de una sucesión de convenciones sociales acerca de lo que es bueno y lo que es malo que ayude a crear un "paraguas" ético colectivo.
Tercera etapa: expectativas, relaciones y conformidad interpersonal (mutualidad).
La perspectiva de esta etapa, se fundamenta en ponerse en el lugar del otro: es el punto de vista de la persona en relación con otras personas. Se destacan los sentimientos, acuerdos y expectativas compartidas, pero no se llega aún a una generalización del sistema.
Cuarta etapa: sistema social y conciencia (ley y orden).
El punto de vista desde el cual la persona practica su moral se conoce en esta fase con el del sistema social que define los papeles característicos y las reglas de conducta. Lo justo es cumplir los deberes que anticipadamente se han admitido ante el grupo. Las leyes deben efectuarse, salvo cuando entran en problemas con otros deberes sociales fundados. Además, se considera la contribución a la sociedad, grupo o instituciones.
Nivel III: moral post convencional o basada en principios. 

Las medidas morales en este nivel tienen su comienzo en lo respectivo de principios, derechos y valores que pueden ser permitidos por todas los individuos que forman la sociedad, induciendo que ésta como una agrupación consignada a organizarse de un modo justo y beneficioso para todos sin excepción.
Quinta etapa: derechos previos y contrato social
En esta fase se parte de una perspectiva antecedente a la de la sociedad: la de un individuo racional con valores y derechos anteriores a cualquier pacto o vínculo social. Se integran las diferentes aspectos personales mediante componentes formales de acuerdo, contrato, imparcialidad y procedimiento legal. Se toman en consideración la perspectiva moral y la jurídica, destacándose sus diferencias y encontrándose difícil conciliarlas.
Sexta etapa: principios éticos universales (autonomía).
En esta última fase se consigue por fin una perspectiva propiamente moral de la que se proceden los acuerdos sociales. Es el punto de vista de la racionalidad, según el cual toda persona racional identificara el imperativo categórico de tratar a las personas como lo que son, fines en sí mismas, y no como medios para conseguir ninguna ventaja particular o social. Este es el motivo de que se hable de autonomía moral en esta etapa.
WILBERTH JOSUÉ TRUJILLO ROJAS
, ADMINISTRACIÓN, MAÑANA, 109 B 


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